sábado, noviembre 29, 2008

Año 2008

Las penurias aumentaron. Hambre es el nombre de la hipocresía de los poderosos. Mas y mas víctimas imploran ayuda. Violencia, extremismo, muerte por doquier. La ceguera del terrorismo no reconoce fronteras. La división entre el poderoso y el sumiso, marcada por el calor del desierto y la ignorancia del mundo.

La globalización tiende la red de la convivencia, tejes y manejes en manos de los que decidirán cuánto, cómo y quién.

La negligencia de muchos, permiten a unos pocos, completar el dominio de pueblos enteros ensordecidos por la bandera de la libertad y emancipación, que al flamear los enceguece transformándolos en nuevos tiranos como otros cientos desaparecidos ya, de la faz de la tierra.

Es notable la resurrección de la fe, en busca de un apoyo superior, que suplante la necesidad urgente de una vida de paz y tranquilidad.

Pueblos enteros deambulan perseguidos, diezmados, ultrajados a causa de motivos ajenos que son imposibles de ser solucionados en los campos de batalla.

Las enfermedades hacen estragos, el agua es un artículo de lujo, y los países que tienen las posibilidades rehusan sin siquiera prestar atención a tales *trivialidades*

Un año mas en el tiempo, un años menos en la cordura.

@beto

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2 comentarios:

  1. Una visión totalmente opuesta a la que realizo yo en mi microrrelato. Una lástima que la realidad coincida, precisamente, con el tuyo.

    Un saludo y suerte.

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  2. Triste y certero, o tristemente real. Pero hay una cosa bonita, que podemos saltar en pocos segundos de Argentina a Israel y ver que sienten en esos lugares sobre un mismo tema "un año vivido"

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